Empieza Primer Grado
Esto es motivo de preparativos: la compra del guardapolvo o el uniforme, la mochila, los lápices, los marcadores, los cuadernos. Todo impecable, con el olor de lo nuevo.
Sentimientos de ansiedad y expectativas para los padres-madres y para los hijos-hijas en estos días previos.
El ingreso a primer grado está lleno de ilusiones y cargado de una emotividad especial.
El ingreso a la escuela primaria es un momento de enorme trascendencia en la vida de un niño y de sus padres. Es un acontecimiento de una importancia como pocas. Es un día de alegría y de orgullo “¡Empieza primer grado!” “¡Empiezo primer grado!”.
Si bien la separación de los padres-hijos se vivencia por vez primera cuando ingresa al Jardín de Infantes, el ingreso a Primer grado tiene un alto contenido simbólico.
Es un momento de pasaje de vital importancia.
El niño deja el mundo endogámico, el de las relaciones primarias y las certezas familiares, salida inexorable y necesaria para ingresar al mundo exogámico.
Allí encontrará otros adultos con autoridad, diferentes de los padres, y otros niños diferentes de los hermanos con quienes deberá aprender a hacer lazo, compartir y participar de actividades novedosas distintas a las domésticas. Es el ingreso al mundo del aprendizaje sistemático, del conocimiento y de la alfabetización.
Muchas veces los niños más apegados a los padres se manifestarán de una manera más ruidosa: lloran, se resisten, no se quieren separar. Pero luego aceptarán alegremente la situación, porque los niños tienen una capacidad de adaptarse rápidamente a las novedades.
A veces la separación les resulta más difícil a los padres que a los niños. Ellos entregan simbólicamente su hijo a otro adulto, el docente, que es el representante de la autoridad en la escuela, a cuyo cuidado quedará. Para algunos padres esta cesión es dificultosa y condicionan la adaptación del pequeño.
Todas las separaciones tienen su parte dolorosa, pero también positiva, necesaria e indispensable para poder crecer. Separarse no es abandonarlos. No hay crecimiento sin separación.
En el primer grado y en el primer ciclo, el niño necesita del acompañamiento de los padres, en el aprendizaje, en la organización de las tareas, los cuadernos, los útiles y en la integración con el grupo de compañeritos.
El niño no se organiza solo. Es fundamental esta asistencia en lo escolar del mismo modo que la atención en los cuidados de alimentación y protección. Cuando carecen de la orientación y la asistencia, el niño se desorganiza y se frustra. A veces se malinterpreta la autonomía y el exceso de ella, en niños pequeños, carentes de un adulto que los sostenga y los oriente, favoreciendo la desorganización psíquica y no la libertad creadora.
Los padres depositan en el ingreso a la escolaridad de sus hijos, sus sueños, sus ideales y sus expectativas.
¿Cómo fueron sus vivencias al ingresar a primer grado, como padre-madre o como hijo-hija.?
1 comentario:
Jose:
Este blog esta muy bueno, felicitaciones y gracias por todo
Ruben y Andrea (Padres de Lara)
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